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Pablo Dolce, preparador físico de River: “Es el sueño del pibe, siempre quise estar en un club de primera”

Pablo Dolce nació en Colonia Barón, vivió allí hasta su juventud y luego, por razones de estudio, se radicó en las ciudades de General Pico y Buenos Aires. Actualmente, es el preparador físico de la primera división de River Plate, club con el que logró salir campeón en la última Copa Sudamericana. “A muy corta edad, a los diecisiete años, cuando terminé la secundaria en el Instituto José Hernández, dejé Colonia Barón. Mi intención siempre fue seguir ligado al deporte,en este caso la preparación física, una carrera que abarca gran cantidad de materias. Dentro de la provincia lo más accesible era el profesorado en General Pico, carrera que me llevó cuatro años”, relató Dolce sobre sus inicios.

El baronense siguió recordando: “Una vez recibido, a los 21 años, seguía con la idea de profesionalizarme. Aquí tenía muchas posibilidades de trabajo, como en escuelas primarias o secundarias, o en un club. Es decir, disponibilidad de trabajo había. Pero mi intención era seguir avanzando en mis estudios, y por ello me fui a Buenos Aires en 1995 para hacer una carrera que se denominaba Científica Deportiva, en el CENARD, la cual concluí a los dos años. Allí conocí al doctor Néstor Lentini, quien fue quien me marcó en esta hermosa profesión. De hecho, trabajo con él desde 1996”.

Posteriormente, Dolce realizó la licenciatura con orientación en alto rendimiento deportivo en la Universidad de San Martín. “Fue el doctor Lentini quien me dio la posibilidad de trabajar con grandes jugadores, a quiénes evaluábamos en su actividad física, a través de diversas pruebas antropometría, como de consumo de oxígeno, test de potencia y de velocidad. Esto significa ver el panorama de la condición física de un atleta y de ese modo me fui formando hasta hoy”.

En cuanto al fútbol, Dolce tuvo su primer acercamiento en 2006 cuando Alejandro Kohan lo convocó para trabajar en el cuerpo técnico de Daniel Pasarella, en River Plate. “Estuve dos años en primera, siendo el tercer preparador físico. Mi tarea era básicamente llevar a cabo las evaluaciones deportivas, y rendimiento y rehabilitación de jugadores que terminaban sus procesos de kinesiología. Cuando Pasarella dejó de ser el técnico, continué en el club, pero en las inferiores. Allí estuve tres años”. Luego sería el tiempo de la experiencia internacional, con un paso por el fútbol mexicano: “Estuve trabajando con Silvio Rudman en la filial del Puebla. Al regresar, Kohan me convocó para trabajar en All Boys, en la temporada 2012/13. Estuve en inferiores y coordiné la parte física de la reserva”.

Su presente en River

Consultado por su permanencia en River Plate, y transformado en un referente de este momento del equipo a partir del rendimiento físico desplegado, Dolce señaló que con Marcelo Gallardo “veníamos hablando hacía tiempo, el me quería tener en su equipo y bueno, se dio esta posibilidad. La invitación nunca me asustó, siempre me sentí capacitado. Tengo la experiencia de haber trabajado con muchos profesionales, desde lo individual, viajé por el exterior, y cuando uno tiene los conceptos claros, lo único que espera es el momento. Es un sueño concretado, el sueño del pibe, siempre quise ser preparador físico de un club de primera división, y ni hablar que sea en el club del que uno es hincha. Ahora hay que hacer lo imposible para tratar de quedarse en este puesto, dar lo máximo, con trabajo y constancia, para que todo salga bien”.

Sobre la campaña realizada por el conjunto ‘millonario’ en estos seis meses, Dolce señaló que “Gallardo como jugador ganó mucho, tanto en River como en otros clubes y en la selección. Y siendo técnico no quiere manchar su nombre, y así fue que en su primera experiencia como entrenador obtuvo el campeonato uruguayo con Nacional. Cuando vino a River redobló los esfuerzos para seguir siendo protagonista. En un principio el panorama no parecía tan bueno, se hablaba mucho de los jugadores que se habían ido y que eran importantes, y sólo habían llegado dos. Pero de a poco se dieron los resultados esperados, y esto nos llevó a consagrarnos en el plano internacional, donde hacía mucho tiempo River no era campeón. Es el fruto de un montón de aspectos, desde la parte dirigencial, pasando por el cuerpo técnico, y principalmente de un grupo de jugadores que son buena gente y excelentes profesionales, con condiciones técnicas muy importantes. En este 2015 queremos seguir por el mismo camino, será muy importante ya que tendremos muchas competencias”.

En cuanto a los juveniles que formaron parte del plantel de River en la temporada, dijo que “hay una camada de jóvenes muy importante, que vienen pidiendo titularidad. El técnico supo llevarlos, en cuanto a la cantidad de minutos que pueden jugar, y de a poco se van afianzando. Creo que en este año, o el próximo, serán titulares. Tanto Simeone, Tomás Martínez, Kaprof, Driussi y Mammana, son juveniles que tienen un potencial enorme, y la idea es que crezcan, que tengan la experiencia necesaria, y las cosas se les van a dar”.

La experiencia en el medio

Dolce pertenece a un grupo de trabajo que dirige el doctor Lentini, se denomina Fisio Sport. Al respecto comentó “por este centro pasaron gran cantidad de jugadores, no sólo para evaluarse, a veces requieren una asistencia, y nosotros se la brindamos. Es decir, una preparación física acorde a lo que busca, la preparación física hoy es fundamental en el alto rendimiento. En lo personal, viajé a Italia junto a Mauro Zárate, en su época en Lazio e Inter. A Ricky Álvarez lo asistimos desde los trece años, a Jonás Gutiérrez desde sus inicios en Vélez, al igual que a Leandro Somoza, mientras con Javier Pastore estuvimos en el Palermo italiano”. Otros tantos futbolistas y deportistas han requerido los servicios como Juan Román Riquelme, Lucas Barrios, Radamel Falcao García y Augusto Fernández, entre otros.

La cuestión física en el fútbol argentino

“Los métodos de trabajo para una preparación física para un deportista y sobre todo para un futbolista dejaron de ser tan analíticos como eran antes. Actualmente se trabaja de un modo integral, los trabajos son físicos, técnicos, tácticos. Los puramente físicos están apuntados al desarrollo de la fuerza, y sobre todo para prevenir lesiones. Lo importante para un equipo es que los jugadores deben estar disponibles ciento por ciento, aunque no siempre sea así, para que el técnico tenga la posibilidad. Por eso es que como primer objetivo me propongo la prevención de lesiones. A mí me van a ver contentos cuando el equipo se repite. Y además de esto, si el equipo corre, tiene resistencia, es fuerte y explosivo, y se adapta a lo que el entrenador pide, se logra un combo que es lo máximo de lo que se puede pedir. Hoy estamos en un plantel donde la condición innata de los jugadores es muy buena, y con entrenamiento llegamos a lo que uno requiere de cada jugador”.

Sobre el final de la larga charla, Dolce destacó que “es un reto muy importante trabajar en River, me sentía capacitado, quería concretarlo, y lo logré. Es un balance plenamente positivo, River volvió a ser ampliamente protagonista, se hizo fuerte en su cancha, es un rival respetado en el plano local e internacional, y lo coronamos con un titulo, logrando la Sudamericana. Esperemos que el 2015 sea aún mejor”.

 

Fuente: DiarioLareforma.com.ar

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