zeus

Los vecinos del barrio Rucci recuperarán desde este fin de semana la tranquilidad que hace años perdieron: el municipio clausuró el controvertido bar Zeus. La drástica medida no se concretó por las innumerables peleas callejeras frente al local nocturno, que llegaron a cobrarse una vida (Julio Gualpa), sino por la acumulación de infracciones por incumplimiento a los horarios de apertura y cierre.

El Diario dialogó ayer con el juez de Faltas Municipal, Carlos Iglesias, quien explicó todas las instancias previas que derivaron en la caída de la habilitación comercial. Zeus tuvo al menos 15 infracciones y acumuló 5 clausuras preventivas, la primera de ellas en mayo del corriente año, hasta que se dictó la clausura definitiva que fue confirmada por un juez de Audiencia Penal y ya es irreversible.

El Juzgado de Faltas Municipal dictó la clausura definitiva hace dos semanas, por la reiteración de clausuras provisorias que respondían a la misma causa, no respetar el horario de apertura y cierre. La titular de la habilitación, Mabel Tello, apeló la medida dispuesta por el juez de Faltas Carlos Iglesias y la resolución quedó en manos del juez de Audiencia Penal, Carlos Pelegrino, quien el pasado martes confirmó la sentencia del juez municipal. Ayer se procedió a fajar el local comercial y el próximo lunes los dueños deberán retirar sus cosas del lugar.

Plazos

En diálogo con este medio, el juez de Faltas Municipal Carlos Iglesias diferenció las actuaciones desarrolladas en su ámbito, de los reclamos de vecinos afectados por el local comercial. Aclaró en principio que “siempre tratamos que sea un expediente común y corriente, más allá que tenga algunas particularidades”.

Y remarcó luego que “los plazos de las necesidades de la gente, no son los mismos plazos que tiene un expediente. La tramitación de un expediente tiene plazos estipulados, apelaciones y formalidades que cumplir. Si yo en este caso en particular lo clausuro indefinidamente y le doy de baja la habilitación, sin cumplir con lo que me marcan las ordenanzas, el dueño se presenta luego con un abogado, declara nulo todo lo actuado y volvemos a foja cero”.

Y agregó “acá lo que se hizo fue imponer días de clausuras (provisorias) como lo marcan las ordenanzas, primero tres días, después cuatro días, cinco días, porque la normativa indica que las clausuras pueden ser progresivas de uno a noventa días, y luego de cumplida esa progresión, se puede dejar sin efecto el derecho adquirido que, en este caso, es la habilitación comercial”.

Observó que “para dar de baja una habilitación el motivo tiene que ser algo grave”. Y citó en tal sentido que “en este caso se dio por una sucesión de hechos iguales (no respetar horarios de apertura y cierre), donde se lo clausuró y el comerciante respetó la clausura, siguió luego con la misma infracción sin respetar el horario al abrir a las 6 de la mañana en vez de las 8 como lo indica la ordenanza, y esto facilitó el expediente por la acumulación del mismo tipo de infracción”.

Definitivo

La resolución de clausura definitiva el juez Iglesias la firmó hace dos semanas, pero luego la propietaria de la habilitación apeló la medida. “Luego que nosotros notificamos de la clausura definitiva la titular de la habilitación se presentó con un abogado y apeló la resolución, por eso la medida mientras tanto quedó en suspenso, hasta que se definió esta semana ante un juez de Audiencia Penal, Carlos Pellegrino”, explicó el juez de Faltas.

El juez de Audiencia de la Justicia ordinaria, Carlos Pellegrino, “confirmó la sentencia del juez de Faltas Municipal” el pasado martes 21 de octubre.

En tal sentido Iglesias destacó que “una vez que el juez de Audiencia (Pelegrino) confirmó la sentencia de este Juzgado de Faltas, el expediente vuelve acá y ya no hay más etapas procesales, termina ahí. Por eso hoy (por ayer) se produjo la clausura definitiva y la baja de la habilitación”.
Iglesias aclaró también porque no se clausuró antes de forma definitiva- por los reiterados hechos de violencia que todos los fines de semana ocurrían en inmediaciones de local, tal como lo reclamaban vecinos de la ciudad.

El juez de Faltas aclaró que “la Municipal se encarga únicamente de la habilitación municipal, comercial, por denominarlo de alguna manera de la línea municipal hacia adentro del local, no de la línea municipal hacia afuera. Aunque no se generaran todas estas situaciones de revueltas y peleas en la calle, la clausura por parte del Juzgado de Faltas se iba dar igual, como lo hacemos con otros comercios cada dos o tres días por distintas cuestiones”.

Y remarcó que “nosotros somos un órgano de faltas administrativo, no tramitamos causas penales. Si ellos (por los dueños del local) hubieran respetado el horario, y mientras tanto seguían las peleas todos los fines de semana, esta situación no implica que la Municipalidad le pueda quitar la habilitación. Le podría haber dado de baja la habilitación, pero iría en contra de lo que nos indica la ley y quedaríamos expuestos a un juicio contra el Municipio, con una indemnización al local comercial, que hubiera vuelto a abrir sus puertas”.

 

Fuente: ElDiarioDeLaPampa.com.ar

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