Se trata de Alejandro Ariel Wilson. La víctima es su pareja, una joven sordomuda que fue salvada por su hermano cuando el agresor la apuñalaba y asfixiaba. El juicio se desarrolló el pasado 16 de octubre.

Wilson-condenado

El juez Fabricio Losi condenó este jueves a Alejandro Ariel Wilson a la pena de 10 años de prisión, tras considerarlo autor y materialmente responsable de “homicidio calificado en grado de tentativa” de su pareja, una joven sordomuda que fue salvada por su hermano cuando el agresor la apuñalaba y asfixiaba.

El juicio se desarrolló el pasado 16 de octubre, donde el fiscal Alejandro Gilardenghi solicitó la pena finalmente impuesta, mientras que el defensor oficial Walter Vaccaro trató de encuadrar el caso en “lesiones leves” y una condena de 6 meses, ajustándose al relato del imputado que el juez no creyó.

El hecho ocurrió el 3 de mayo de 2014 en la vivienda que compartían el joven de 26 años y Patricia Alejandra Andrada, quien pasadas las 17 horas intentó irse de la casa y fue brutalmente agredida por Wilson. La chica pidió auxilio por mensaje de texto a su hermano, que llegó al lugar y terminó rompiéndole una silla en la espalda del agresor, cuando éste había tomado a la joven del cuello con una mano y con la otra la apuñalaba en distintas partes del cuerpo y la cabeza.

Wilson trató de evadir su responsabilidad al declarar que, en realidad, se peleó con el hermano de su pareja y las lesiones que sufrió Andrada fueron por interponer su cuerpo para separar a los cuñados.

El juez Fabricio Losi en su fallo concluyó al respecto que “la prueba producida durante el debate no deja lugar a dudas sobre la hipótesis esgrimida por la Fiscalía. La versión que introduce Wilson de los hechos no tiene ningún andamiaje en las pruebas acercadas al debate”.

Patricia Andrada padece hipoacusia y por ello declaró en el juicio con la ayuda de dos profesoras de sordos. Allí logró explicar al juez que esta tarde ella pretendía irse de la casa donde vivía con Wilson hacía dos años, pero su reaccionó de forma violenta y por eso le envió dos mensajes de texto a su hermano para que la ayudara. Describió luego como fue atacada.

Testigo

Claudio Andrada, hermano de la víctima, fue para el juez el principal testigo del juicio. El hombre relató que recibió los mensajes de texto y fue directo –sin saber bien la ubicación- hasta la casa donde estaba su hermana, a quien encontró fuera del inmueble y no se animaba a expresarse ante Wilson. El hermano invitó a su hermana y su pareja a ir hasta la casa de su madre en su camioneta, pero Wilson no accedió, y la chica ingresó a la casa a buscar un bolso seguida por su agresor.

Claudio esperó en la vereda hasta que escuchó el grito “papá”, en el código de la familia Andrada era un claro pedido de auxilio de Patricia. Según indicó en el juicio, cuando ingresó al dormitorio “observó a Wilson que en la cama matrimonial, sobre la víctima, a quien tomaba fuertemente del cuello con una mano y con la otra mano le aplicaba puñaladas en distintas partes del cuerpo, con un cuchillo serrucho cabo verde de plástico”.

Y agregó que “vio a su hermana totalmente ensangrentada y le pidió a Wilson que desistiera, pero éste lo desoyó, por lo que debió tomar una silla del comedor y golpearlo, por dos veces”. Cuando la víctima logró zafar, según contó Claudio, su hermana “salió de la casa y por detrás la siguió Wilson, quien nuevamente la golpeó, con una silla contra el cuerpo y el pilar de luz”.

Finalmente el hermano, con ayuda de los primeros policías que llegaron al lugar, pudieron rescatar a la chica y reducir al agresor.

Perito

El forense Graciano Maso dio un detalle pormenorizado de las heridas cortantes en el cuero cabelludo y en la cara de Patricia, así como distintas heridas leves en la zona de la cintura, brazos y manos, algunas de las cuales pueden interpretarse como lesiones de carácter defensivas al intentar evitar la continuidad de la agresión.

En tal sentido el juez Losi observó en su fallo que “el elemento que desmiente rotundamente la versión del imputado es la certificación de lesiones que hace Graciano Maso”. Y remarcó que las heridas “incompatibles con la versión de Wilson”, quien indicó que el peleaba con su cuñado cuando la chica se interpuso entre ambos.

El juez ratificó la figura penal impulsada por la Fiscalía al indicar que “es indudable que el hecho objetivamente podría causar la muerte de la víctima, ya sea por la sofocación con las manos o por las distintas apuñaladas”. Mientras que sobre la pena aplicable consideró que “como bien lo dice el fiscal la figura tiene un mínimo muy alto, lo que hace de por sí razonable sancionar con el mínimo de la escala penal fijada en diez años de prisión”.

El fallo del magistrado también declaró a Alejandro Ariel Wilson como “reincidente”, por la condena que recibió el 16 de mayo de 2013, como autor de “robo simple en grado de tentativa”.

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