El juez de Audiencia Florentino Rubio condenó a un hombre de esta ciudad, de 33 años de edad, a siete años de prisión de efectivo cumplimiento por abusar sexualmente de su sobrina en al menos dos oportunidades. El debate se desarrolló a puertas cerradas durante los días 10 y 13 de octubre, con la intervención del fiscal Alejandro Gilardenghi y la defensora particular Emilce Ozán.

El condenado, de apellido Blanco, tras el debate fue considerado autor material y penalmente responsable de los delitos de “abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa y abuso sexual con acceso carnal, en concurso real”. El representante del Ministerio Público Fiscal, sobre la base de la misma figura acusatoria, había solicitado la pena de ocho años de prisión.

Con el aporte de varios testigos y diferentes medidas probatorias que formaron parte del debate, se confirmó que el hombre acusado abusó sexualmente de su sobrina por primera vez cuando ésta tenía entre ocho y nueve años de edad, en un vagón de tren abandonado, detrás del Hospital Gobernador Centeno. Años más tarde, cuando la chica tenía entre once y doce años, la violó en el patio de la casa de un familiar.
Según consideró el juez Rubio en su fallo, “la prueba debatida permite tener por cierto que el imputado (Blanco) abusó sexualmente de su sobrina en dos oportunidades”.

Reconstrucción

El magistrado valoró en tal sentido la declaración en Cámara Gesell de la menor, según indicó, porque “permite reconstruir históricamente los hechos investigados al proporcionar las concretas circunstancias de persona, modo, tiempo y lugar en que se desarrollaron los abusos sexuales padecidos”. Y agregó que “el relato de los hechos lo ha realizado con un lenguaje claro y fluido, y su contenido resulta coherente, lógicamente estructurado, y con abundante cantidad de detalles sobre los hechos y las circunstancias que los rodearon”.

Al relato de la víctima se sumaron testimonios de algunos familiares que confirmaron lo sucedido, mientras que el aporte de profesionales que abordaron a la menor ratificó la existencia del hecho y la veracidad del relato de la chica.

El juez dejó claro también en su fallo, previo a analizar la pena a imponer, que “en ambos hechos no existió consentimiento de la víctima”, ya que se trataba de una menor de edad a quien se la sometió “mediante el uso de la violencia”.

 

Fuente: ElDiarioDeLaPampa.com.ar

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