Sociedad

En algunas escuelas no dejan salir a los alumnos al baño de a dos para evitar comportamientos indebidos

Se hace en forma preventiva, en ciertos establecimientos, durante los horarios de clases. Se busca evitar posibles relaciones sexuales, el consumo de estupefacientes o que se saquen fotos subidas de tono que luego publican en las redes sociales.

El problema no es general, pero está latente desde hace tiempo. Los permisos que piden los chicos del último año de la primaria y de la secundaria para ir al baño en horas de clases están bajo la lupa en más de una escuela mendocina.

El inicio sexual a edades cada vez más tempranas es una realidad en cualquier entorno social que luego puede reflejarse en los colegios. Por eso en cada jornada institucional el tema se discute y por eso se recomienda a los docentes evitar, en la medida de lo posible, que los alumnos vayan de a dos o en grupo al baño durante las clases.

«No sólo se busca evitar que los chicos pierdan tiempo de clases o realicen alguna travesura como explotar petardos o causar algún daño material. Se quiere prevenir que las parejitas aprovechen la poca atención que en esos horarios se pone en los baños para tener momentos de intimidad», detalló una experimentada preceptora de un establecimiento religioso del Gran Mendoza que prefirió mantener su identidad en secreto.

Una profesora que trabaja en una escuela de Maipú y también en otra de Las Heras explicó que, en el establecimiento lasherino, recibió la recomendación de no dejar salir a dos chicas durante su clase ya que «aparentemente tenían una relación sentimental». Obviamente si las muestras de cariño de estas estudiantes se llegaran a dar dentro del establecimiento, los directivos estarían en un gran problema.

Para colmo se han dado casos en los que, celular mediante, chicas y chicos, han registrado fotos un tanto subidas de tono y después las han compartido en redes sociales o a través de aplicaciones como Whatsapp.

Concretamente, las estudiantes se sacan selfies en las que se las puede ver besándose con el ánimo de llamar la atención de los chicos, mientras que los chicos se animan a realizar poses en ropa interior como inicio de un juego que sigue en las redes sociales y termina frente a frente en algunos casos.

El médico especialista en sexualidad, José Luis Rodríguez opinó que si bien es cierto que el debut sexual se produce cada vez a más temprana edad (11 o 12 años), «esto no marca la general de la regla, los adolescentes suelen tener su primera experiencia a los 15, 16 o más años».

Con respecto a la posibilidad de que se produzcan relaciones sexuales en los baños de las escuelas remarcó: «Lo veo difícil, no creo que suceda, no está mal que se prevenga, pero si los chicos o chicas quieren tener relaciones lo van a hacer en cualquier lado, no precisamente en la escuela». Luego señaló que sería uno de los «tantos puntos a tener en cuenta para mejorar los talleres de educación sexual» en los colegios.

En cuanto a las selfies para provocar o llamar la atención de los demás compañeros, Rodríguez consideró que podría tratarse de algo un poco más extendido en cualquier ámbito. «No suele tratarse de parejas homosexuales, sino lo que llamamos homosociales. Es bastante normal que algunas personas superen los límites de su cuerpo con ciertos juegos o bromas con el cuerpo de otro, generalmente de su mismo sexo. Por ejemplo, los chicos se dan besos o se tocan la cola como broma adolescente, lo cual no significa que sean homosexuales, sino una forma de empezar a relacionarse socialmente con otros, repito, de su mismo sexo, para después animarse con las personas de sexo diferente una vez que llamaron la atención».

Bullying y estupefacientes

También se producen otros casos como los de bullying en los baños, con el consiguiente cyberbullying si se registran imágenes que después se hacen públicas. «No han faltado casos en los que a través de las redes sociales han trascendido estas situaciones y después hemos tenido que dar explicaciones a los padres de la víctima» dijo la directora de una escuela secundaria en Luján que también optó por el anonimato.

Un docente de una escuela de Godoy Cruz contó el caso del «supuesto consumo de estupefacientes en el baño del establecimiento». El profesor explicó que a través de Whatsapp circuló una fotografía en la que se veían estudiantes con lo que serían porros en sus manos. «Sin embargo, pudo ser un chiste, se puede simular un porro con un pañuelito descartable. Pero ante la duda nos pidieron que discerniéramos muy bien a quiénes dejábamos ir al baño durante las horas de clase para evitar problemas», cerró el docente.

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