Carlos Pino, un pampeano radicado en Mendoza desde hace seis años, denunció a dos oficiales de la policía que revisten en General Pico, por agresiones físicas, las que le propinaron en la vía pública y camino a la Comisaría Segunda. En tanto que los integrantes de la fuerza del orden, estaban de civil al momento …

la Reforma

Carlos Pino, un pampeano radicado en Mendoza desde hace seis años, denunció a dos oficiales de la policía que revisten en General Pico, por agresiones físicas, las que le propinaron en la vía pública y camino a la Comisaría Segunda. En tanto que los integrantes de la fuerza del orden, estaban de civil al momento de los incidentes, también denunciaron haber sido agredidos por la persona citada en el principio de este párrafo. La causa se encuentra en poder de la fiscal Ivana Hernández, quien en principio ha caratulado el hecho como “lesiones recíprocas”.

El hecho tomó estado público cuando Pino se acercó al móvil de FM Láser (102.3) para dar cuenta de lo ocurrido. luego de haberse presentando ayer en Fiscalía para radicar la correspondiente denuncia: “el viernes llegué desde San Rafael para pasar el Día de la Madre, El domingo iba por calle 10 hacia la Ruta, alrededor de las 15, frente a un restaurant que hay sobre esa arteria; me acompañaban en el Honda Civic, mi señora y mis dos hijos. Había un auto en doble fila que antes había esquivado mi hermana y también mi hermano, que iban en motos. Yo le toqué bocina y no se movió, lo superé luego de pasar por un pianito que va de mayor a menor y cuando me cierro, el vehículo que estaba parado en doble fila, se mueve y me termina chocando. No sé si fue a propósito pero si se quedaba parado en doble fila no hubiera pasado”.

El hombre que dio cuenta del suceso, continuó relatando su versión: “dejé el auto parado, vi que tenía el paragolpes caído y me fui hacia el VW Vento, le trabé con el pie la puerta al conductor y recaliente le pregunté por qué me había chocado. Cuando de pronto sale un tipo canoso de atrás, de unos 56 años, que me tiró un golpe que atajé con el dedo y me decía “flaco qué te pasa”, además de insultarme. Me defendí y le pegué una piña en la ‘carretilla’. En ese momento se baja el que manejaba que después me entero que es policía y enseguida se sumó otra persona, por lo que eran tres contra uno”.

“Mientras me intentaba defender llegó una cuarta persona, un hombre morocho, que vino en un Fiat Punto de color azul. Después me entero que tanto el que manejaba el Vento como el del otro auto eran de apellido Avila y son policías. En lugar de calmar los ánimos el que recién llegaba, siguió agrediendo y amenazando. Para esto ya estaban allí mi hermano, mi mamá, mi cuñada. En un determinado momento llaman a un móvil de la policía. Se bajan dos efectivos que se presentan como lo que eran, allí recién me anoticio que los Avila eran policías”.

El conductor del Honda Civic aseguró que continuó siendo víctima de golpizas aunque también puso de relieve la actitud de los uniformados que llegaron a la calle 10 casi Ruta Provincial 1, de quienes dijo se desempeñaron correctamente: “los dos policías que llegaron, uno de ellos Juan Pablo López, se negaron a detenerme porque no había motivos. Diego Avila es el que daba la orden, como no la cumplieron fue él quien me agarró de atrás y junto con el hermano me metieron adentro del patrullero. Adentro del auto me dijo: “¿vos sabes con quien te metiste? Le pegaste a un policía y me empezó a golpear desde que salimos de allí hasta que llegamos a la Comisaría Segunda. Fue el policía López quien le dijo que no me pegara más y me metieron en el calabozo. De los uniformados no tengo nada que decir, realmente se comportaron diez puntos, si no hubiera sido por López, Diego Avila me desfiguraba”.

“Fui al hospital a hacerme revisar e hice la denuncia en Fiscalía. Esto es lamentable, tengo muchos conocidos y parientes policías, es una vergüenza que dos o tres personas manchen a la institución. La verdad que no sé qué le pasaba a los Avila, estando detenido le tomaban el pelo a mi familia. Sinceramente es una barbaridad lo que hicieron”, concluyó Carlos Pino.

Esposa de uno de los policías dio una versión diferente

Por la misma emisora hizo uso de la palabra la esposa del oficial inspector Diego Avila, quien dio una versión diferente de los hechos, previo a radicar la denuncia contra quien en principio aparecía como víctima de los incidentes que se registraron frente a un restaurante ubicado en calle 10 casi Ruta Provincial 1: “nosotros habíamos ido a festejar el Día de la Madre al restaurante con toda la familia y después que salíamos paramos el auto al costadito, estábamos estacionados, para subir a una de las nenas. Esta persona viene, nos tira su vehículo, nos choca, se baja y le pega a mi marido. Había muchos testigos en el restaurante. Yo salí gritando con los nenes, mi marido quiso bajarse pero no podía y enseguida llegaron mis tíos, incluso uno de ellos tiene enfrente una agencia de automotores, el cual tiene el ojo negro producto de la piña que le pegó este muchacho (refiriéndose a Pino). En ningún momento nadie de mi familia le pegó a él”.

“Mi marido se trató de defender porque se le vinieron todos los que acompañaban a esta persona. Nunca movimos el auto como dice él, porque estábamos justo subiendo a mi hija. Entre los testigos que vieron lo que ocurrió estaba el fiscal Alejandro Gilardenghi, que estaba almorzando en ese lugar”, explicó María, la esposa de Diego Avila, quien junto al oficial inspector se presentó en Fiscalía antes del mediodía para denunciar a Carlos Pino.

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