Salud

Una joven denunció que le negaron en el Molas una interrupción legal de embarazo porque es «pecado»; está en «riesgo» y pide ayuda

Una joven madre de Santa Rosa denunció que en la guardia del hospital Lucio Molas se negaron a cumplir con el protocolo de la I.L.E (interrupción legal de embarazo), cuando acudió por segunda vez al centro asistencial para ponerle fin a un embarazo «riesgoso». La mujer, que se atendía en un centro privado, fue enviada al hospital público aduciendo que allí sólo se practica el protocolo. Sin embargo, la mujer aseguró que tras una primera visita en la que chequearon la situación y le dieron cita para el día siguiente, cuando fue a cumplir con el procedimiento se encontró con otra respuesta: Asegura que le dijeron que el aborto no está legalizado y que es pecado. Y más aún, que con obra social debería asistir a un centro privado.

No se trata de pañuelos verdes o celestes. Primero, hay una ley. Segundo, si sirve la anécdota, la joven en cuestión está con la marea celeste de «las dos vidas». Pero eso no cuenta. Lo cierto es que Tamara Girabel, una joven que reside en el barrio Aeropuerto, contó el «calvario» que empezó a vivir hace 10 días, cuando en una ecografía le advirtieron que su bebé «no estaba bien, con líquido en todas partes del cuerpo y que ni siquiera saben cómo está latiendo el corazón», según contó en redes sociales.

Tamara se atendía en Torre Médica: «La única solución, me dijeron, es la interrupción de embarazo porque no puedo correr riesgos de acá a dos o tres meses. Desde que me hicieron esa eco, mi doctor se fue de vacaciones, y quedé a cargo de otra doctora que me cobraba las consultas. Pago la primera para que me diga que es lo que está pasando y me asegura  que las cosas no están bien, me deriva con un genetista y me dan para hacer una punción que sale 20.000 pesos, pero ninguna obra social la autoriza», amplió su relato.

 

Fuente: Dos Bases

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