El Mundial de Rusia arranca mañana con el partido entre el seleccionado anfitrión y Arabia Saudita

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Con el brasileño Ronaldo como maestro de ceremonia en la fiesta de apertura, la 21ª cita mundialista de la historia quedará inaugurada mañana al mediodía con el primero de los 64 partidos que contempla el fixture. Uruguay y Egipto, los otros integrantes del Grupo A, jugarán el viernes.

La atención de todo el planeta estará centrada desde mañana en Rusia, que buscará exhibir toda su capacidad para organizar una Copa del Mundo. El tiempo de espera llegó a su fin, y el 21° Mundial de la historia intentará tener un nuevo destino cuando finalice el 15 de julio próximo. Con su historia detrás como motor principal, a partir de su escasa tradición futbolística, los rusos esperan poder celebrar uno de los mejores torneos apoyados en su gran poder económico. Precisamente, los locales abrirán el campeonato enfrentando a Arabia Saudita (dirigida por Juan Antonio Pizzi), en el estadio Olímpico Luzhniki, después de una ceremonia que se presenta como fastuosa, con figuras musicales de primer nivel como Robbie Williams y la intérprete de ópera rusa Aida Garifullina. El que conducirá la fiesta será el brasileño Ronaldo.

Las culturas y las tradiciones rusas resaltarán en la apertura, con un colorido preparado especialmente con mucho cuidado. El termómetro de la ceremonia lo brindará el público, cuando aparezca el presidente Vladimir Putin para dar su discurso. Los silbidos o los aplausos marcarán el ánimo por el que transitan en esta época. El lugar donde se hará el evento era reconocido durante la Unión Soviética como estadio Central de Lenin, posee una capacidad de 81.500 personas, y se encuentra a cinco kilómetros del Kremlin. El nombre deriva de los prados inundables en la curva del Río Moscova, donde está emplazado el estadio.

El punto fundamental para este Mundial será la aplicación por primera vez del Video Arbitro Asistente (VAR, en inglés). El sistema permitirá evitar el error humano que pueda interferir el resultado de un partido. Los jueces de video estarán, durante el desarrollo del juego, en una sala donde observarán la señal de televisión y tendrán acceso a la repetición. El árbitro principal estará comunicado a través de un auricular, y si se produce una acción dudosa, los veedores podrán revisar la jugada e informarle al árbitro para que tome la decisión final. La revisión está limitada a cuatro situaciones con el juego interrumpido: goles, penales, expulsiones y confusión sobre la identidad.

El escenario futbolístico no otorga un mensaje claro a nivel mundial, con equipos que se posicionan como aspirantes al título apoyados más en su pasado que el presente. El único que aparece como candidato serio es España, por lo que viene construyendo desde que se despidió en la primera ronda en Brasil, pero lo ocurrido ayer con su entrenador (ver aparte) lo deja su candidatura con un gran interrogante.

El campeón del mundo, Alemania, defenderá su corona con algunos de los que la consiguieron en Río de Janeiro, pero sin el convencimiento sobre su estructura defensiva, algo que le otorgó un plus sobre el resto en aquél campeonato. Los que protagonizaron la jugada que le dio el gol del triunfo, André Schürrle y Mario Götze, ni siquiera integran la delegación de los europeos. De todas maneras, del entrenador Joachim Löw se puede esperar la presentación de una formación más equilibrada que audaz, y con la impronta alemana por sobre todo. Y eso lo convierte automáticamente en un conjunto a tener en cuenta.

Argentina, último subcampeón, sigue siendo una incógnita. A pesar de que ya estaría la formación definida para el entrenador, no provoca un convencimiento claro para definirlo como aspirante. La luz de Lionel Messi será lo que termine inclinando las posibilidades, definitivamente. El capitán que apareció en Ecuador para darle un lugar al seleccionado aquí en Rusia, tendrá que aparecer en toda su dimensión nuevamente durante el próximo mes, para que de esa manera la Selección pueda terminar con 32 años de sequía.

Los franceses cuentan con un potencial que provoca múltiples elogios. Los nombres de Griezmann, Mbappé, Giroud, Dembelé, Pogba, y Matuidi causan temor a cualquier adversario. Francia, del mediocampo hacia adelante, mantiene un grupo con la combinación ideal entre técnica, desequilibrio y definición. Y sólo la responsabilidad por llegar lejos lo puede desestabilizar, ya que dentro de la cancha aparece como uno de los más capacitados.

El mundo girará alrededor de un nuevo Mundial, y la Europa oriental será el epicentro donde el foco permanecerá instalado. De Río de Janeiro a Moscú, el fútbol tiene una escala única.

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