Será el tercer paro nacional contra el gobierno de Mauricio Macri y se prevé contundente. Ayer las CTA de Hugo Yasky y Pablo Micheli anunciaron que se sumarán a la medida de fuerza. La Corriente Federal también adhirió.

Y al final pusieron la fecha. Luego de largas discusiones, que incluyeron presiones internas y externas, la CGT anunció la convocatoria a un paro general “contra el ajuste salvaje” para el próximo 25 de junio que comunicó el triunvirato en la sede de la central obrera. En conferencia de prensa, la primera en mucho tiempo, Héctor Daer aseguró que “al no encontrar respuestas decidimos convocar una medida de fuerza”. Por su parte, Juan Carlos Schmid, agregó que la Casa Rosada “no está dispuesta a realizar las correcciones” en la política económica que se le habían planteado por lo que ya no veía motivos para dilatar más la decisión. El paro se prevé contundente ya que las CTA que conducen Hugo Yasky y Pablo Micheli anunciaron que se sumarán a la medida. Anoche, El secretario adjunto de Camioneros, Pablo Moyano, también confirmó la participación activa de su gremio en la huelga cegetista.

Este será el tercer paro general desde que Mauricio Macri asumió la presidencia y como ocurrió en los dos anteriores, el triunvirato tomó la decisión inmerso en complejas disputas internas y respondiendo con cierta tardanza a la compleja coyuntura que genera la crisis económica. Algo de ello lo reconoció Daer cuando afirmó que “luego del debate la conclusión es que los datos económicos y de empleo, los datos que tienen que ver con todo lo que afecta a los sectores más vulnerables se van afectando y cada vez son más alarmantes”. Luego afirmó que habían decidido declarar el paro de actividades por 24 horas “sin movilización”. También habló Schmid, el triunviro que más promovió la huelga, y dijo que la central le planteó al Gobierno “realizar correcciones que parece no estar dispuesto a aceptar” e indicó que “los sectores más vulnerables son los que sufren las políticas económicas del Gobierno. Le planteamos la situación de los despidos y el ministro de Hacienda (Dujovne) nos dijo que ‘ellos no podían intervenir en el juego del mercado’ porque eso afectaría la creación de empleo. Estamos en las antípodas de esa posición”, dijo. Por último habló Carlos Acuña (garajes), quien advirtió que “no hay nada positivo destinado a proteger el empleo de los argentinos” y en ese sentido remarcó que “la CGT siempre quiso que al Gobierno le vaya bien. Planteamos el diálogo, pedimos modificaciones y no obtuvimos respuestas. Por eso hoy encaramos el reclamo de toda una sociedad”.

La definición del paro llegó luego de una larga jornada de debate y análisis pero también de espera. Ayer, un rato antes de las 10 de la mañana los dirigentes que integran lo que se conoce como la mesa chica comenzaron a llegar a la sede de UPCN. Además de los triunviros participaron Armando Cavalieri (comercio), José Luis Lingeri (Aguas), Andrés Rodríguez (UPCN), Roberto Fernández (UTA), Abel Frutos (panaderos), Jorge Sola (seguros), Omar Maturano (La Fraternidad) y Carlos Frigerio (cerveceros).

La intención era esperar el llamado con la hora precisa para continuar con la reunión que tuvieron el jueves pasado en la Rosada donde participaron el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, y el jefe de Gabinete del Ministerio de Trabajo, Ernesto Leguizamón. En principio debían responder el petitorio de cinco puntos que les habían acercado los triunviros. Pero todo se fue complicando.

Por un lado, la invitación que llegó era sólo para ir al Ministerio de Trabajo y hablar únicamente con Jorge Triaca. Eso no cayó bien entre los sindicalistas porque querían que estuviera por lo menos Dujovne que, en teoría, tiene poder decisión. Los que más se opusieron fueron Schmid, Sola y Frigerio, todos moyanistas. Ese dato anticipó el fracaso de la negociación que luego se confirmó a través de varias comunicaciones telefónicas. Schmid, según relataron participantes del encuentro, insistió con definir cuanto antes la fecha de la medida de fuerza. Es más, propuso que fuera el martes 19. Los referentes de gordos e independientes se opusieron pero antes le avisaron a Triaca que no se iban a ver las caras.

La propuesta de Schmid no era nueva porque la propuso la semana pasada y le había costado una durísima discusión con el titular del gremio de UTA, Roberto Fernández. El colectivero no solo cuestionaba las fechas que se proponían, que necesitaba tiempo para organizar la medida de fuerza sino que además sostuvo de manera recurrente que nadie le iba manejar el gremio. Schmid, entre cansado y molesto por la cercanía de Fernández con el Gobierno, le preguntó: “¿En serio que nadie te maneja el gremio?”. Fernández entendió la ironía y no solo se cruzaron miradas intensas sino que algo más. Ese pesado clima se mantuvo pero no impidió que acordara, por fin, la fecha de la medida de fuerza.

La decisión de la CGT generó rápidamente repercusiones. El gobierno, a través de Triaca, dijo que el “no resuelve nada” y aclaró que “no cortamos el diálogo” (ver nota aparte). Por su lado, las CTA que conducen Yasky y Micheli no sólo ratificaron su presencia en el paro de camioneros para este jueves sino que también participarán en la huelga de la CGT. En tanto que la CTA que conduce Godoy informó que suspendió su medida de fuerza de la próxima para sumarse a la de los triunviros. Anoche habló Pablo Moyano y dijo que será parte de la medida de fuerza de la CGT a pesar de las diferencias que mantiene con esa conducción. “Serán dos grandes jornadas de lucha que expresarán un rechazo contundente a las políticas económicas del Gobierno”, apuntó. Por último, el bancario y uno de los referentes de la Corriente Federal, Sergio Palazzo, reconoció que hubiese preferido que el paro se hubiese convocado antes pero aseguró que “ahora vamos a garantizar que salga bien”.

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